Al parecer una banda de delincuentes ya le agarro el toque al HSBC y lo han asaltado dos veces en los ultimos tres meses. Es esta la Costa Rica del ahora? donde ni siquiera podemos estrar tranquilos en un banco?
La inseguridad que sentimos los ciudadanos al andar en las calles de la “suiza centroamericana” es cada ves más preocupante, y no por nada se ha vuelto el tema central de estas putas elecciones.
Esperemos las promesas de campaña sean más que palabras en el campo de la “Seguridad Ciudadana”.



Andrés 5:20 pm on December 2, 2009 Permalink
Te pone a pensar que no estas seguro en ningun lugar… y como las promesas de campaña politica me parecen un sarcasmo y burla de los pre candidatos, volvemos al tema de que podemos hacer para estar seguros???…. Depende de nosotros…?
H3dicho 5:24 pm on December 2, 2009 Permalink
mae, ese es el problema Andres.. si nos armamos perdemos.. y sino tambien.. una mierda ..
Mae de Desampa 11:48 pm on December 2, 2009 Permalink
En nosotros también depende, pero no me refiero a utilizar armas, la violencia trae más violencia, me refiero a la gente que es confiada y anda tranquila en la calle usando el cel, o contando la plata.
La verdad yo no espero nada de nadie, los politicos nos tienen así, ya ni en la casa podemos estar seguros, porque he visto casos, a un compa se le metieron a la casa él estando ahí con su abuela, se llevaron todo mientras lo tenían amarrado.
Heidy 10:16 am on December 3, 2009 Permalink
El asunto es que algunos Bancos no extreman medidas de seguridad. He ido a hacer un par de gestiones a Promérica y lo revisan a uno todo, le pasan el detector y revisas los bolsos y salveques… pero en otros bancos he visto hasta gente hablando o mensajeando por celular, y los guardas no dicen nada.
Ahora, con los políticos, el asunto es que agarran la inseguridad como muletilla para montarse sus campañas, prometen cielo y tierra, prometen un paraíso lleno de paz… y a la hora de llegada… no hacen NADA DE NADA!!
jsanca 1:25 pm on December 8, 2009 Permalink
Yo lo que temo es que en pos de protegernos de los demas, se aprueben abusivas leyes en contra del pueblo como sucede en USA, donde pagan justos por pecadores. Me parece que se debe tener una fuerte ley de migracion asi como otros paises la tienen con nosotros y ademas promover las oportunidades laborales y la educacion para evitar que la gente tome salidas equivocadas
jaime 5:03 pm on December 14, 2009 Permalink
Jaime Gutiérrez
Que Costa Rica despierte de su peligroso sueño
Según Montaner, un Estado se convierte en fallido “cuando es imposible obtener protección para ejercer nuestro derecho a que nadie nos mate, secuestre o extorsione sin la razonable expectativa de que el delincuente pagará por su crimen”.
Guatemala es el paradigma del Estado fallido. El presidente Colom confiesa que “El país está indefenso”. En El Salvador, desde el 2004, todos los estamentos sociales demandaban terminar con la violencia. Hasta el Director de los Derechos Humanos demandaba “algo efectivo”. Desde luego que sin especificar en qué consistía la solución “efectiva”.
Una junta de notables salió con la novedosa idea de “fortalecer la prevención de la delincuencia”. El año pasado, un gran operativo de una policía mejor entrenada que la nuestra, resultó en un empeoramiento de la tasa de criminalidad de 55 a 57 homicidios por cada 100.000 habitantes. En julio de este año, Funes, finalmente, le ordenó al ejército intervenir.
La situación empeora. En Costa Rica, ya Limón es una provincia “fallida”. La “tierra dominicana” demuestra que la plaga se extendió a San José. Se acabó el orden y la tranquilidad en Costa Rica. También es evidente que la situación empeora rápidamente y empeorará aún más. Y pronto. Desbaratada, en México, la infraestructura del narcotráfico busca hacia el sur.
La tasa de criminalidad aquí aumentó en 18 meses de 7,2 a 14 homicidios por 100.000 habitantes.
Según la OPS, ya 10 homicidios representan un cuadro de criminalidad que “no puede ser tratada por las vías convencionales” .
O sea, con la acción policial. Y este año, la Dirección de Seguridad Privada del Ministerio de Seguridad Pública lo confirmó.
Estableció la directriz 001-2009 en la que indica que “la razón básica de la seguridad privada es el ofrecer defensa y protección de la ciudadanía, tanto a las personas como a sus bienes (artículo 6, Ley N.° 8395) “dado que para el Estado es imposible brindar este servicio tan vital para la población “. La Policía costarricense se declara impotente al igual que lo hiciera el Presidente de Guatemala!
El presidente mexicano Felipe Calderón hace dos meses dijo: “Se le permitió al crimen crecer, expandirse y penetrar. Algunos pensaron que era algo manejable…voltear la vista y actuar como si no ven el crimen enfrente de sus ojos como algunos políticos quisieran hacer, pero (esta) no es una opción para México”. Ni debe ser para Costa Rica.
El problema de algunos de nuestros intelectuales es que cultivan el estéril arte de condicionar la acción hasta llevarla a la parálisis. Ante el problema de la sociedad en que viven, prefieren evitar ser criticados en lugar de decir lo que piensan. Y los funcionarios públicos tienen que elegirse o reelegirse.
Hace un par de meses, al respetado fiscal general don Francisco Dall’Anese se le preguntó si la causa contra el crimen organizado estaba perdida y respondió: “El nuevo gobierno (…) debe pensar en una reingeniería del Ministerio de Seguridad Pública (…) dejar de tener buenos deseos y hacer algo”. ¡Hacer algo!
Fuerza militar. Mi opinión es que se debe organizar, cuanto antes, una fuerza militar mucho superior a la magnitud del desafío actual, a fin de que asuma la defensa nacional contra la creciente penetración del narcotráfico y sus consecuencias.
Al mismo tiempo, hay que ofrecer una protección legal a los futuros militares para que puedan aplicar la fuerza necesaria para terminar con la amenaza ahora que está arrancando. La meta es evitar que el problema se haga cada día peor. La historia está repleta de ejemplos de que, enfrentada y detenida a tiempo, con una escaramuza se pueden evitar grandes tragedias.
Este país desnaturalizó la palabra paz para que signifique indefensión, la palabra defensa para que signifique rendición y la palabra fuerza para que signifique barbarie.
Aun la fuerza aplicada por autoridades elegidas dentro de los más estrictos cánones democráticos.
Ojalá Costa Rica despierte a tiempo de su peligroso sueño.